Temor a estar en lugares públicos o donde existen aglomeraciones de público, principalmente encontrándose la persona sola. Este miedo se reduce cuando se escapa de la situación, reforzando en este caso la conducta de escapar, con lo que en la siguiente ocasión en que se perciban estos miedos la respuesta adquirida entrará en funcionamiento: escapar, huir, reforzándose de nuevo la huida y el incremento de evitar con más contundencia las situaciones siguientes que nos producen ansiedad, de esta manera la persona se ve cada vez más limitada en sus salidas.

La remisión espontanea es muy infrecuente, existiendo periodos de agravamiento y de remisiones parciales, esto puede depender de factores de estrés, estado de ánimo, fatiga, enfermedades e incluso de variables ambientales como el calor o el exceso de luz que agravan los síntomas.

Se produce por una subida de nuestro umbral de sensibilidad, es decir nos volvemos más sensibles ante situaciones en las que habitualmente no saltaría esa alarma, nuestra sensibilidad no se vería afectada, nuestro organismo reacciona como si hubiera un peligro real en situaciones perfectamente normales y todo ello porque ante una situación de estas, por las sensaciones de estrés o cansancio mencionadas antes, nos preocupamos de manera excesiva de lo que sentimos en esos momentos, creemos realmente que es algo malo lo que nos ocurre. Ante este malestar evitamos en el futuro el estimulo emparejado con él, por ejemplo el hecho de estar en el cine con demasiada gente o el hecho de estar con otra persona en un sitio concurrido.

Una vez que se produce comienza a suceder con relativa frecuencia en ciertos lugares, lo que se conoce como condicionamiento, es decir asociamos lugares a reacciones de miedo y de forma totalmente automática, esto al final llega a convertirse en hábito y persiste porque reforzamos inconscientemente ese miedo a los lugares,  al escapar de ellos

Ante esto lo que se debe de hacer es dejar de evitar esos lugares que provocan nuestro miedo, de manera escalonada, de manera racional, cuando nos sintamos con fuerza para soportar esa ansiedad que de manera cierta nos llegará, ayudándonos con relajación y técnicas de visualización, el miedo se sentirá, pero éste irá desapareciendo gradualmente.