La ausencia de temores, culpabilidad o sentimientos de vergüenza así como las creencias infundadas, facilitan una actividad sexual sana y aportadora de la calidad en una relación. Estos temores vienen principalmente por experiencias desagradables o traumáticas, especial juventud, abusos, inexperiencia y conceptos equivocados forjados en malas enseñanzas y poco conocimiento.

Al definir la sexualidad a menudo se hace referencia únicamente a los órganos genitales o a la función de la reproducción, y hay que entenderla como una dimensión que engloba todo el ser, tanto física como intelectualmente, nos ayuda a expresar nuestras emociones, hace explicito nuestro interior, nos ayuda a comprender y comprendernos. Es una manifestación en todas las edades y en cada edad se manifiesta de diferente manera pero siempre está presente y en todas ellas es importante y aunque no se deja de investigar, aun no existe un criterio único que defina lo que se constituye un funcionamiento sexual normal. Para ello se deben de atender criterios médicos, estadísticos: como cuando realiza una actividad sexual infrecuente e inusual, vivencial o subjetiva: cuando la persona al realizar dicha actividad se siente infeliz o coartado al realizarla, socio cultural: cuando representa en su actividad  un peligro para si mismo o para los demás. Después del criterio médico quizás el más destacado pueda ser el criterio subjetivo, es decir como nos sentimos co n nosotros cuando hemos realizado el acto, culpables, satisfechos…. Del concepto que se derive varia nuestra satisfacción de la experiencia, es conveniente que analicemos esto sin forzarnos a tomar una opinión al respecto, simplemente analizarlo, ser conscientes de nuestro pensar, el cerebro luego se ocupa de formar tal opinión

El hecho de ser hombre o mujer viene determinado en la fecundación y en el proceso biológico siguiente y el hecho de sentirse hombre o mujer y de aceptarse como tal se inicia en el proceso del nacimiento y va seguido por los condicionantes sociales.

En las disfunciones sexuales es normal que aparezca miedo y ansiedad anticipatoria,  como he comentado por resultados de fracasos anteriores y el objetivo de las terapias encaminadas a superar y reducir esta ansiedad pasa por exponer al paciente a experiencias sexuales con éxito, pasando por ayudarle a centrarse en sus propias sensaciones en vez de hacerlo en su actuación o en lo satisfecha que deja a la otra persona, por ejemplo: tratando de conseguir pequeños objetivos a corto plazo como centrarse en la sensación agradable de una caricia en vez de centrarse en conseguir una buena erección o penetración. Incluso se aconseja al comienzo de la terapia, no llegar hasta el final no llegar hasta el coito, con el objeto de centrarse y de volver aprender a ser afectivos, a recibir placer, todo de manera gradual.