En un individuo sano las experiencias vividas en el día a día son “digeridas” y lo que es útil se aprende y se almacena junto a las emociones adecuadas que sirven de guía para la persona en su futuro. Por ejemplo un niño puede caerse de la bicicleta y llorar, pero con el consuelo y cuidado adecuados, el miedo pasa y puede aprender lo necesario para aprender a llevar mejor la bicicleta en el futuro, sin embargo alguno de estos niños les sigue produciendo ansiedad cuando montan en bicicleta. Esta ansiedad sugiere que el sistema de procesamiento de la información ha almacenado la experiencia sin haberla procesado adecuadamente, sin haber llegado a una resolución adaptativa. Estos individuos en vez de recordar los momentos agradables cuando conducía la bicicleta o el hecho de que el dolor físico desapareció, cuando de nuevo quieren subir a la bicicleta lo primero que se les viene a la cabeza es la caída, el momento que se les quedó grabado fue la caída y la sensación de dolor. Esto sienta las bases para futuras respuestas inadecuadas a eventos similares y se convierte en elemento clave para cualquier otra experiencia relacionada.

Este tipo de experiencias se almacenan en una red neuronal diferenciada, incapaz de ligarse a una red más adaptativa, es por ello que se puede argumentar en contra de esta experiencia y a favor de las múltiples ventajas que se obtendrían el circular en bicicleta sin lograr cambiar las emociones relacionadas con este percance. Es más, cuando el individuo experimenta situaciones o emociones que le hacen recordar el trauma pasado, éste se activa de manera involuntaria haciéndole revivir tanto emociones o sensaciones similares a las pasadas. Es lo que se conoce como disparadores, se cree que este evento estimula la red de memoria y hacen que surjan emociones negativas y perspectivas almacenadas y todas ellas constituyen respuestas reflejas a los acontecimientos actuales y dirigen su comportamiento.

La mayoría de estos pacientes buscan ayuda, no porque hayan tenido una mala infancia o adolescencia sino porque su vida se ha vuelto inmanejable, se sienten impulsados a hacer cosas que no quieren hacer o se ven incapaces de hacer cosas que quieren hacer, sienten que han perdido el control de sus vidas, infelices en casa, en el trabajo  o en sus relaciones sociales. Por ejemplo la persona que cree que no es suficientemente buena actuará de modo que se refleje esa creencia en su vida, incluso ante personas que no lo vean así, que lo vean incluso como buenas personas, ésta actuará de manera consciente para que el otro se dé cuenta de lo mala que puede llegar a ser, no quiere engañar a nadie.