Hemos tenido a principios del pasado siglo el concepto o la moda de que la mujer entrada en carnes era el prototipo de la belleza femenina, en la actualidad la moda es más bien delgada, hasta hace muy poco la tendencia era tener los pechos grandes, ahora se llevan los pechos pequeños, la belleza física es una construcción social que varía mucho a lo largo del tiempo. Lo mismo podríamos decir de otras modas o tendencias, la de fumar en público hace una década se veía bien, incluso era un modo de ver a la persona independiente y socialmente aceptable, hoy hemos pasado casi al otro extremo y más acentuado por la actual pandemia y la posible transmisión de virus en el aire expirado, la pobre gente que se encuentra atrapada por este vicio, intentan hacerlo como a escondidas o en todo caso nada que ver con la libertad que se disfrutaba hace escasamente un año.

A la moda le interesa ir cambiando para mantener siempre un volumen de venta siempre activo, pero, hacerle caso a pies juntillas ¡es una solemne tontería! Podemos tener cierta tendencia a seguirle la corriente pero no hay que darle más importancia, no podemos, mejor dicho no debemos anteponer estas referencias a cosas realmente importantes en nuestra vidas, como dedicar tiempo a nuestra familia, dedicar tiempo a reflexionar sobre nuestras prisas, dedicar tiempo a cuidarnos, dedicar tiempo a lo que tú sabes que es importante. Creo, con bastante certeza que a pesar de la cantidad de tonterías que cometemos a diario, a pesar de la cantidad de pensamientos negativos que nos asaltan de manera continua, a pesar de todo ello, la persona, el ser humano sabe lo que es importante para él. Pues bien hay que ser determinante en estos casos y priorizar lo que realmente pensamos acerca de lo que es importante, pero no saberlo y ya está, ya he llegado a una buena conclusión, pues nada a seguir como estaba y lo más importante es la salud, no cambiando mi vida para nada.