El mencionado es un slogan simple, aparentemente fácil de llevar a cabo, exige esfuerzo diario hasta que en tu cabeza empiecen a funcionar los mecanismos para que en cuanto aparece en tu vida diaria algo así como: “me debo de esforzar para ser mejor cada día” “las personas con las que me veo a diario, mis compañeros, amigos, familia, deberían ver mis esfuerzos cada día en mejorar” “me deberían de valorar más” en cuanto estos aparezcan, realizar el cambio de chip: prefiero, me encantaría, me harían muy feliz si así fuera pero si no es así, si lo único que percibo son malos rollos, incomprensión, egoísmo… que le vamos hacer, podré sobrevivir, no reniegues del mundo ni de las personas que tienes a tu lado porque no ven lo que tú ves claramente, ni te formes en tu mente declaraciones como: “que asco de gente” “no me extraña que el mundo vaya como va” cada persona somos únicos, con nuestro particular modo de ver las cosas. Esto repito, te tiene que funcionar en la cabeza automáticamente y para ello te lo tienes que creer, lo tienes que interiorizar en ti, sin temor a que si lo haces vas a perder parte de tu personalidad, no vas a manifestar tu autentico “yo”.

Eso no funciona así, por el hecho de tener clara tu forma de pensar, no quiere decir que sea la correcta, ni quiere decir que tengas que expresar todo lo que te viene a la mente, a la mente pueden venir multitud de pensamientos y no tendrías tiempo material para expresarlos todos, por eso seleccionas,  a través de tu mente seleccionas los que son correctos en una situación o en otra, de la misma manera el hecho de que acudan a tu cabeza una serie de imágenes, pensamientos, no quiere decir que forman parte de ti, que son parte de tu personalidad y como tales los debes de expresar para que los demás vean como eres, no es así. Una cosa son los pensamientos que te pueden llegar a tu mente y otra es que tú los elijas como integrantes de tu ser. Y no estas loco, ni eres raro porque te vengan a la mente pensamientos irracionales o negativos, forma parte del conglomerado humano, tu cerebro que es el que tamiza, el que selecciona que idea de las que te han surgido debes manifestar.

Gracias a esta vida tan moderna o tan avanzada en la que estamos inmersos, se nos ofrecen multitud de estímulos que nos generan emociones, sentimientos, pensamientos incluso a veces contradictorios, digamos que estamos muy estimulados, tanto que en ocasiones nos sobrepasa la información, no asimilamos como nos gustaría, esto es porque queremos abarcar todo lo que nos entra por los sentidos, no queremos dar un paso atrás, que los demás piensen que no somos capaces, eso es lo último.

Un ejemplo lo tenemos en la actual pandemia, el sentimiento que se ha generalizado es de pesar, de estar pasando un periodo malo, con poca esperanza al menos a corto plazo, escuchando constantemente lo mal que nos van las cosas, a nivel de país, y eso se contagia fácilmente a nivel individual, en nuestras relaciones sociales, en nuestro mal humor, nuestra pesadumbre, minimizando las pocas noticias que se dan positivamente: quizás para dentro de unos meses es posible que haya una vacuna, al contrario, se destacan sobretodo los actos incívicos, los que se saltan las normas, las buenas noticias no son noticias, no se ven, no crean inquietud. Alguien que nos viera desde fuera pensaría: esta gente es “masoca” y nada más lejos, nos encanta vivir bien, pensar bien de los demás, que no haya problemas, pero estos conceptos parece como si se nos dieran ya hechos, hay que solucionar sobretodo los problemas, que las cosas buenas ya vendrán por si solas. Y al pensar así, no nos damos cuenta de que estamos dejando de lado los pensamientos positivos, las cosas que nos gustan a todos, para centrarnos en solo problemas y lo sano para una mente racional es darse cuenta de los dos polos de la vida, aunque no se manifiesten a todas horas pero tampoco nos dejemos secuestrar solo por los negativos.

Una alternativa para una buena higiene mental en estos días es argumentarse o siendo objetivo con las cosas que escuchas a menudo y otras que no salen tanto, pero que no por ello menos ciertas en el sentido de que hay cierta normalidad en estas catástrofes humanas, en estas pandemias que nos dan a pensar que es el fin del mundo y si estadísticamente cogemos datos de las que ha habido a lo largo de la humanidad, no nos sorprenderá cuando nos dicen que cada X años algo similar sucede desde los primeros tiempos, lógicamente no se tienen versiones de todo lo que le ha ocurrido a la humanidad, pero no nos debe extrañar que se repitan las catástrofes a nivel mundial de tanto en tanto.