Con las siguientes preguntas no se pretende cambiar la forma de ser, ni la manera de pensar de esas personas que han caído en un bucle de pensamientos negativos o de “pescadilla que se muerde la cola” y son incapaces de ver otra salida a su vida, simplemente se intenta abrir el abanico de opciones a las que todos tenemos el derecho de saber, el que se siga o no depende ya de cada uno pero si de ver que esa no es la única solución a los problemas.

¿La vida es muy corta para que quieres a cortarla más?
Piénsalo en serio, es tan larga la vida? No notas como si fuera hace muy poco tiempo que estabas jugando con tus amigos de la infancia, o recuerdas como si fuera ayer un acto de cariño que alguien te hizo y que sientes que no se va a ir nunca de ti. Creo y puedes tú creer y debes de creer también que la vida es un acto maravilloso que no se tiene que empañar por obstrucciones o restricciones de la mente humana, que es normal que se tengan pero no tienen que conformar todo el universo que hay en ti.

¿La estabilidad está en que yo no me queje?
Categóricamente si, pregúntate: que beneficio tiene el que te quejes ante los demás, ninguno, a ti no te reporta ninguno porque a pesar de las creencias en contra, no te sientes más liberado por aportar tus quejas a los demás, es siempre una opinión tuya y a esos demás les puedes amargar la vida, llegando a pensar lo poco que disfrutas de la vida viendo siempre el lado negativo de las cosas.

La felicidad no se encuentra en el exterior
Nos creemos, empujados muchas de las veces por la sociedad consumista que en esta vida solo tiene cabida el hecho de ser feliz, que la persona que no lo es, ha tenido mala suerte o no tiene la capacidad para disfrutar la vida como el resto de sus semejantes. Nada más lejos de la realidad, nuestros semejantes, todos, tienen sus buenos y malos momentos, estos últimos los malos no venden, por lo que tratan de ocultarlos para dar una imagen de felicidad y de que solo le pasan a ellos cosas buenas, lo que se pretende en suma es ser envidiados y que los demás vean lo bien que les va en la vida por su modo de pensar y por su manera de hacer las cosas, que todas les salen divinas porque frecuentemente son ellos los primeros que se encargan de publicarlas. Pero si arañas un poco no mucho, en esa superficie rápidamente afloran situaciones, pensamientos, emociones iguales al resto de mortales que son perfectamente normales en todo ser humano que se precie.